1
ya no quiero ser invertebrado.
los bronquios se me secan
y la apariencia no puede retroceder
a su anterior estado de huesos.
las escamas me arden y sudo
contornos de fuego, contornos de piel.
sabes que me queman las tormentas,
que los vómitos de tus palabras
me taladran como insomnios;
pido que en medio de este acantilado
me dejes hurgar adentro
para desalentar a las moscas.
nadie me inyectará la anestesia.
2
ya no quiero ser invertebrado
ni que la mutación se acelere
ni que la fotosíntesis se complique
ya bastante tengo con este sueño.
3
la noción del alma quema mis vísceras,
como si al saberlo doliera más
que resentir la hambruna.
hubo una vez que pude
determinar mis oportunidades,
caminaba largas horas
sin dirección alguna.
me perdí y jamás
hallé de nuevo el camino.
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