guía política-religiosa-espiritual
manual del perfecto hippie
instrucciones para disfrazar los robos
cómo salvar a México sin morirse en el intento
guía de sanación
cómo rezar el rosario en seis sencillos pasos
sea el primero en dominar los estados de poder
guía sencilla para entender a Nietzsche en escasos cinco minutos
cómo comprender el Quijote sólo le tomará diez minutos de su vida
sea el líder de su propia iglesia
haga dinero con este método
para ganarse la lotería y sorprender a sus vecinos
adquiéralo con su voceador de la esquina
guía del perfecto político religioso espiritual
en diez simples pasos
¡qué aburrimiento!
¡qué aburrimiento!
líderes y líderes
líderes y más líderes
líderes consumiendo oxígeno
y fumando marihuana en los baños
grafiteados por los porros
líderes por delante
líderes por detrás
recitando un discurso,
una homilía o un sermón.
como un pelo en mi sopa,
como la mosca que invade mis bebidas
y se posa en la caca de los perros callejeros
durante el verano.
líderes
por donde quiera que se mire.
como pulgas que inyectan veneno
o garrapatas enseñando una verdad
en las cajas de cigarro,
en las de cerillos,
en la leche,
o en algún noticiero internacional.
líderes espirituales
planeando la próxima revolución.
líderes atrasando los miles de años
que nos llevan los patos en evolución.
líderes de monopolios, negocios y consorcios.
líderes si me pronuncio,
si me opongo
o si protesto.
líderes y más líderes,
todos cortados del mismo papel.
líderes que se colaron
por nuestras miradas.
que nos prometen sosiego
en este valle de sombras.
que nos prometen llevarnos
a donde las vacas sagradas pastan
por senderos sagrados.
líderes que tocan mi puerta
a una hora inesperada
para anunciar el reino
y proporcionar la guía para alcanzarlo.
líderes que conocen el camino,
que lo anuncian con cantos,
que prometen abrirnos los ojos
hasta extirpar el mal.
en fin,
líderes en el autógrafo
de alguna fotografía
subastada al mejor precio.
lo mismo da,
porque al único que tomo en serio
es a mi hijo,
que es demasiado paciente
ante mi torpeza
y siempre me repite,
una y otra vez,
las instrucciones
para jugar.
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