24/3/14

sentirme en ti. anima animal el andrajoso…

sentirme en ti. ánima animal el andrajoso…


1
sentirme en ti. ánima animal el andrajoso.
sarta de sustantivos desplomando radiadores
turbada melancolía de saxofón.
trompetas:
músicos callejeros de temple y queja,
sinfonía, voz pálida encolerizada,
dislexia colateral
afinada en el universo ecológico de mis mantras bofos.
ahora a recorrer mi aura de desperdicio:
ver
francotiradores, ver la podredumbre en la que
se ha convertido el asco al mundo.

2
me divago… errado vagabundo,
un errado vagabundo
errante sobre banquetas inhospitalarias,
solitarias e incaminables para un hombre
que se quedó a escuchar el último son,
la bala disparada caricia no planteada
desequilibrada, arruinada, mendigo

3
y a la hora del luto
apáguense flores de luz,
párpados de humo,
piruetas, llantas de escombro,
¡todos los santos inocentes,
vuelvan a su país de loza!
edificios de lodo donde el jardín
de la amapola arcaica se diseca
en láminas visuales,
en publicidad, atadas al silbido del poste
donde el pavimento devora cerebros
plasmados en las últimas nubes
que dibujan extraños retratos
de cielo resbaloso

4
¡sintonizo algo!
sintonizo algo que antes estuvo escondido
en las esquinas separadas de arrabales

en las esquinas empedradas por anuncios
desglosados y ateridos
de su pesadumbre
reatas que dan forma a los tendederos
de tendederos que dan forman a las reatas:
parece mentira que en los tendederos
la vislumbre entienda más de la nada…

si tuviera que recorrer los muelles olvidados
en las botellas arrumbadas de los basureros,
acudiría a mis brazos para consolarme;
dejaría que este ómnibus sin rumbo
tome las vías del tren
para que los automóviles encuentren señales.
al pié del río contemplo el riego de mis sentidos

5
me preguntas qué hago…
no sé responder.
¿responderé: animal, ánima?
¿crueldad sobre crueldad?

trapos sordos, anunciar el sistema de satélites,
cómo funciona desde su órbita de señales,
si es verdad que cada señal está destinada
a los barrenderos
o es sólo otra tomada de pelo.

las escuelas, criaderos.
no sé… no puedo decir qué sé,

será que la vida es un fraude.

3/3/14

Este fantoche e iracundo

este fantoche e iracundo jaranero atrabancado a sus anchas
aliado de sus enemigos e inconforme con los que lo alagan

este cantador que desafina en las tertulias de importancia
calumniado y señalado por su afinidad por los antiredentores de la rebeldía

este sobreviviente a las clásicas tundas y castigos de la encolerizada madre ante su baudelairiana insistencia de reformar las liturgias recitando "les letanies du satan" en vez del salmo correspondiente

este ideólogo incapaz de interpretar el mundo, con tendencias a fermentar ideas mediante ensimismamientos contemplativos

este payaso de pacotilla, atrabancado a más no poder, los invita con una solemnidad poco sostenida por sus piernas temblorinas y un hedonismo poco concurrido por sus fantasmas, a echar un ojo a estos versos, intimidades y ocurrencias 

23/2/14

busco un árbol que dé sombras



busco un árbol que dé sombras
o en su defecto
un santuario de sombras
opacas, verdes, azules o rojas,
dicen que el color sepia le vendría
mejor a este ornamento secular
pero sólo sé que busco un
árbol que dé sombras
o un santuario de sombras,
lo mismo da














Nocturno en un jardín

                                        Nocturno en un jardín
                                Marco Antonio Hernández Valdés

                            1
En el jardín, la sombra de una niña,
                                       que se lamenta y enmienda sus errores.
En el jardín y con distintos planes,
                                       una niña protege su virginidad.
Sola.                Lee un periódico,
                                       sus lágrimas le escurren en la piel.
Para ella la vida dura un día
                                        y la muerte, una noche.

                   2
Las noticias abruman su mente.
¿Qué más puede verse
dentro de su lugar favorito?
Las noticias la asustan.
Las noticias la asustan.

¿Será posible que otro ser
                                           viva entre lo que ella rechazó?

Lamenta no haber nacido en primavera,
no haber sido una flor.
Lamenta no haber sabido timonear su mundo.

Intentando. Sola se pierde en medio de una tormenta
de recuerdos...                  se levanta y llora.


(Se lamenta que su mundo no haya sido una flor)





Silencio nocturno

            Silencio nocturno
Marco Antonio Hernández Valdés
                 1999
                       
                I
Los grillos pasean en el nocturno.
Esperan a que llegue el alba
y hastiados en su larga espera,
se desplazan
a la nada.

El crujir de las hojas
impide al soñoliento
evocar la imagen pura
de lo incierto.

¡Ay, noche de estrellas
a ti musitan sus querellas
esos grillos dislocados
e ignorados por los búhos
y los gatos pardos!

Incluso el más febril
octubre los ignora. 
Pero nada se entromete
en sus paseos nocturnos;
nada en sus sueños mojados.

Murmullos que la luna escucha
y que los grillos comprenden.
Ese atardecer de precognición
que tanto los inspiró a cantar,
ha logrado desvelar sueños.

Y en la colina los demás se unen al canto...
Ni el más intimo ruido ajeno a ellos
impide que le canten al silencio.