cortometraje
1
miedo...
me transformo
— ¿por qué?
—no lo sé.
oreja de la pared, transfórmate
—¿en qué?
—quién sabe,
tal vez en la boca-labial de mi transmisor.
sacaré un permiso
para poder reír;
el reloj donde vivía
se retrasó.
2
deshilo al tiempo, nunca desobedezco.
deshojo al encino, nunca me ahogo.
desbordo el espacio, nunca humedezco
la alfombra de la piel del gusano.
besar al tiempo puede ser cruel,
lombrices carcomen esta frialdad
en las paredes.
vivir como cuerdos,
mientras la estaca en la ciudad y las penas
empiezan a matarme,
el tornado nunca me enredará
mis manos ya no tienen miedos.
luces de otro espacio
me tienen en la mira,
me quieren deshilar los ojos.
quieren saber por qué le grito
a las ranas.
quieren saber por qué le grito
a las ranas.
3
con su propio pulgar,
el hijo del río
nunca marcó la línea
que nos separa del espacio
la línea, la línea
del plato
no dejará verte más.
la forma,
estática y simétrica
de la madera del cascabel,
ilustró los contornos
del manicomio
este borde guarda una imagen.
4
me desgarraré
toda, pero toda la piel
la espuma me guardará en la luna
y mi cuerpo ya no volverá
al día de tus ojos,
cada vez que miro el insomnio
amarro mi frente para poder dormir
veo el concreto,
tu sueño invade mi pensamiento
y mis ojos en ti hacen un campamento
difícil
vivir del silencio;
en tu cara
se derrite la escarcha
de los suelos de alucinógenos
mi corazón se calma.
el espejo no retiene tu imagen.
tampoco retengo mis días.
5
las agujas vacías se las lleva el espacio
en un paseo
trasnochado
me aferro a la realidad
pero sólo es un intento
arrebatado de mis sentidos
aparento que tengo el control.
¿volveré a relajarme en la oquedad
del río?
demasiado tarde
hoy regreso al palacio
de los bohemios.
6
¿qué será de mí si termina tu sueño?
¿qué será de mí si me alejo a los sueños perdidos?
ojos. boca labial. silencio. lenguaje indefinido.
la hora ancestral es un tipo de comedia.
¡sueños perdidos!
maquillaje de la soledad.
ojos. boca. silencio... ganas de reír:
las nubes roban el motín de un sueño.
es ésta la dimensión de mis sentidos.
bienvenidos todos
al flujo de sensaciones en mi mente
el pánico deja su soledad
me hundo en el vapor de mi historia
vuelve el espejo hacia su otra cara
y verás que me tienen como villano;
soy el payaso de mi comedia.
persígueme hasta la soledad del desierto,
los sueños de mi mundo se pierden
en el Olimpo de los soles contigo adentro.
7
a través del lente forjo
mensajes en la piel de los árboles.
mis uñas mueren de soledad.
los fantasmas me hacen a un lado,
porque saben que puedo hablar con las almas
alrededor de mi espacio
soy víctima de mi suelo
y despliego mis cabellos
con mis manos largas
porque el alma en pena
no me deja descansar.
la sábana y la cobija
no están en tu cuerpo,
ya se desintegraron
en la oxidación
del ayer.
me quito los tatuajes de mi costado
han pasado sonidos frente a mí.
mi piel estática es ser fodongo.
8
no me muevan la silla
que me puedo despertar,
cada minuto de ausencia
es un momento más
en el túnel de la locura.
sé que entenderás
que al miedo hay que alejar,
entre más tiempo para acá
nos dejaremos de apuntar
para no consumirnos ya
entre piezas de sol.
9
noche... ya no encuentro bolígrafos en los glosarios
y eso me sume en un delirio.
signo. barda. ya no existen.
la raíz del calor ya no es regada por las sombras
y eso hace que las rocas del océano se marchiten.
10
todo está en las líneas.
nunca has volado, me pregunto
si te levantarás. ¿podrás huir?
el tejado de la habitación
es el silencio de tu corazón.
el sueño de tu sonrisa acaba
y el cielo hoy parece inalcanzable.
11
nunca voltees
la botella al revés
que la risa en el estanque
puede desaparecer.
cada calle del insomnio
se condena al manicomio.
tu alma y tus desdobles
se consumen en las llantas
que dan vueltas
a los mundos acumulados
en las bicicletas.
cada vez que tú vienes
casi nunca puedes venir.
la neblina oculta tu rostro,
los huesos de tu polvo
saben a inmovilidad.
12
el viento se acerca
desde antes
y las huellas que secó
el silencio
nos pueden desahuciar.
he visto a los pájaros
que se estacionan en los árboles
de un vecindario moderno,
he visto cómo se alejan luego
y cuando los gatos disecan sus párpados
para jugar,
cuando la luz se cierra en su espacio,
me doy cuenta que todo es absurdo.
la soledad es la misma siempre.
emigré.
estoy fuera del mundo.
13
ya no habrá lomas marinas
que me digan del por qué de mi soledad.
¿por qué mi palidez
enrojece mi historia?
contaré con las espinas del tiempo
para ya nunca, demencia mía,
ya nunca más me agote al salir el sol.




