desalojarán las calles
desalojarán las calles
ante el terremoto
de una vía templada.
marea de resplandores,
me calcina.
junto el sudor que espiro
ante el sol que columpia
su luz en las ramas
de la estatua
los niños juegan afuera.
no te preocupes.
los niños juegan afuera,
la luna los acompaña siempre.
— ¡mamá, tengo miedo!
¡mamá, tengo miedo!
“No te asustes”, dice.
“vista desde sus espaldas
la muerte no parece tan fatal.
Pensando que hay un ser indefenso
para quien no existen
las tardes de mar,
se nos irá la vida
dejándolo fluir
como relámpago atorado en su luz”
pero la tarde fluye
dentro de sus ojos.
Nada puede ir tan mal.
Ya viene el verano.
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